La Fundación Betania

La Fundación Betania fue creada el 19 de abril de 1979, en la ciudad de Caracas por la Sra. María Esperanza Medrano de Bianchini, bajo inspiración de la Santísima Virgen, María Virgen y Madre Reconciliadora de todos los Pueblos y Naciones, que apareció en Finca Betania, Venezuela por primera vez el 25 de marzo de 1976.

La Santísima Virgen le comunicó a la Sra. María Esperanza desde joven, a través de sus mensajes, de la existencia de una Tierra Santa como la Nueva Arca de Salvación, sitio en el que ella se haría presente y se convertiría en un lugar de oración y peregrinación permanente para el pueblo venezolano y posteriormente para todas las naciones del mundo.

Allí todos se darían las manos en señal de reconciliación de los pueblos y naciones y estarían unidos Iglesia y pueblo trabajando en un solo ideal, “la construcción de una nueva sociedad justa y libre para el bien de todas las comunidades,” lo que traería como consecuencia “el gran acontecimiento de la realización de la gran obra, la Unidad del Género Humano.”

En su revelación, la Virgen le manifestó a la Sra. María Esperanza la necesidad de crear una fundación con el mismo nombre de la tierra en la que ella se presentó. Esto dio inicio a una misión, el dar a conocer al mundo la aparición de la Santísima Virgen en el lugar y su mensaje a la humanidad. La Sra. María Esperanza llevada por esta inspiración creó la Fundación Betania como Asociación Civil sin fines de lucro, con el propósito de atraer almas deseosas de trabajar por esta hermosa causa y bajo el lema: “Escudados en la Fe trabajar por un mañana mejor”.

La Fundación Betania se propone la concepción y realización de actividades que conlleven al desarrollo educativo, moral, espiritual e intelectual del hombre, sin ninguna clase de discriminación. Sus miembros a través de un trabajo filantrópico, de verdadera solidaridad humanitaria, podrán sentar las bases de una auténtica fraternidad universal entre los hombres. La puesta en marcha de sus objetivos llevará a la práctica el divino Mandato del “ amaos los unos a los otros” . Porque solamente en el amor, “energía más secreta del alma, se manifiesta también aquello más íntimo del hombre”, según la Sra. María Esperanza, “el amor llevado a la práctica será el único medio para poder traspasar el umbral y penetrar en el reinado del espíritu.”

En palabras de su fundadora se nos anuncia que “ha llegado la hora del despertar de un Nuevo Amanecer, donde el Sol de Justicia irradiará a los cuatros puntos cardinales del planeta y cuando esto suceda sólo las buenas acciones de los hombres contarán”. Es por ello que “sólo a través de la fe y las buenas acciones, uniéndonos con el Padre y con el Hijo, podremos recibir al Espíritu Santo, complemento de la Trinidad. Éste es el puente que tenemos que cruzar en el corto trayecto de esta vida para poder llegar a Él.”

“Hermanos, ha llegado la hora en que cada cual debe aportar su granito de arena para el desarrollo de las actividades de la Fundación, dentro de las posibilidades y limitaciones de cada quien. Hermanos, nunca es tarde para comenzar la siembra de la semilla del bien. Si por descuido, negligencia o ignorancia no se ha hecho, ha llegado el instante de rectificar. Hay que intentarlo y ponerlo en práctica. Aquí tienen una oportunidad, la Fundación Betania requiere de buenos sembradores. Medítenlo, pónganse en contacto con nosotros.”

A continuación se transcribe la carta que la Sra. María Esperanza dio a conocer con motivo del inicio de las actividades de la Fundación Betania.

 

Caracas, 24 de mayo de 1979

Queridos hermanos:

Llega hasta ustedes estas palabras con la única finalidad de que conozcan a nuestra Asociación Civil Fundación Betania, que tras largos años de espera, hoy, es ya una realidad.

Siempre tuve la firme convicción y la fe inquebrantable de la llegada de este día, inicio de la siembra para la abundante cosecha del mañana; les digo: esta sociedad será una comunidad del Pueblo de Dios no sólo en Venezuela, tierra de promisión, sino también en Italia, Israel y el resto del mundo, pudiendo participar cada uno de nosotros en misión de servicio al desarrollo de un Mundo Nuevo, salvación de una generación venidera.

Como está asentado en su Documento Constitutivo–Estatutario, es una asociación civil de carácter social, apolítica y sin fines de lucro, donde con un grupo de almas aunando fuerzas y espíritus trabajaré por la realización de actividades al servicio del hombre.

La misión de esta obra social “Fundación Betania”, será purificación y una nueva construcción de derechos humanos, siguiendo un programa que tiene como factor principal el desarrollo del “bien común”, principio de los derechos del hombre, tocando profundamente el sector de la justicia social que no es otra cosa sino los derechos fundamentales de la libertad de conciencia, particularmente sobre las bases de las premisas del hombre por su razón y por el sentido de la dignidad.

Es una empresa comunitaria que tiene como base esencial luchar por un mundo de verdadera convivencia entre los hombres, sin ninguna clase de discriminación, velando por un mayor acercamiento del hombre con el hombre y de éste con Dios, bases fundamentales para una verdadera fraternidad universal.

Yo quiero que ustedes se enteren una vez más que Dios vive entre nosotros y que nosotros vivimos en el calor y en la luz de su sabiduría.

Los niños, jóvenes, adultos y ancianos son parcelas, campos de nuestra actividad promocional humanitaria.

A partir de hoy ustedes no deben sentirse solos, aquí les esperamos y en mutua ayuda procuraremos solucionar esas inevitables horas difíciles a que todos estamos expuestos, bien sea por haber infringido una Ley Superior o por haber sido sometidos a una prueba para templar nuestros espíritus, como una gran familia compartiremos su dolor y también sus alegrías, bien vale la pena luchar, trabajar, darse por entero en pos de estos ideales que conllevan a la plena realización del ser humano.

Toda persona que quiera ingresar a nuestra Asociación será bien recibida siempre y cuando acepte sus Estatutos y Reglamento Interno.

Fraternalmente,

María Esperanza Medrano de Bianchini
Fundadora

 

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