Mensajes


Extractos de mensajes de la Santísima Virgen a la Sra. María Esperanza de Bianchini








16 de febrero de 1989  4:00 p.m.

            ¡Hijita, hijitos, aquí estoy conviviendo entre vosotros..! ¡Hijitos, mi Corazón late de delicias celestiales al contemplar cada rostro vuestro que viene a buscar la esperanza de días mejores, para afianzar vuestros pasos en el camino que conduce al Monte Sión, ya que mi fuente de aguas de Betania debe reconstituir vuestras almas a una vida nueva que los conlleve a vivir vida de apóstol, o sea, servicio, entrega a la misión de amor que debe reafirmar vuestra confianza a la luz del Nuevo Amanecer de mi Divino Jesús!

            Él, mi Amadísimo Hijo, desea que todos vosotros viváis acunados en este Corazón materno con los carismas y gracias del Espíritu Santo logrando, por ese medio, que todos mis hijos se den las manos basados en el mandamiento: ¡Amaos los unos a los otros! Es la única verdad que puede salvar al hombre de una guerra entre hermanos, o sea, que en estos tiempos, recurran a la buena siembra del bien, que es la identificación del amor y la verdad de un Pueblo de Dios que anhela justicia social… ya que mientras no se unan, vivirán vida de angustia, pena, sombra y quebranto. ¡He aquí, hijitos, el amor de una Madre que os ama para servir de punto de partida a una ley de justicia, amor, paz y reconciliación!

            ¡Oración… Meditación… Penitencia… Eucaristía...!