Pensamientos - Diciembre
1º de diciembre
Tenemos que amarnos todos, todos en un solo querer, en un solo sentir y en un solo desear, ese desear es el cielo, para ir al cielo. ¡Qué cosa más grande! Solamente podemos entrar con nuestras obras, con nuestra capacidad humana que Dios nos da para realizarnos en el mundo, en el ambiente que Dios nos ha puesto... cada uno hace lo suyo, pero es servicio.
2 de diciembre
Hay que crearnos conciencia; cuando tú tienes una conciencia exacta de tus deberes, no eres capaz de hacerle un mal a nadie porque no te atreves, el temor de Dios no te deja.
3 de diciembre
Tú puedes engañar al hombre, pero a Dios no lo puedes engañar.
4 de diciembre
Hay que decir sólo las cosas buenas de las personas.
5 de diciembre
No queremos aprender, pero tenemos que aprender a vivir en comunidad, tenemos que soportarnos, ayudarnos mutuamente y a ser verdaderamente confiados en la divina misericordia de Jesús.
6 de diciembre
Sigamos adelante con la elevada mística de la comprensión.
7 de diciembre
Pido a Dios que todos comulguen espiritualmente, se encuentren, se den las manos, estén de acuerdo, que no haya altibajos... que hoy estoy y mañana no, nada de eso. Hay un buen grupo, el grupo está bello, pero siempre hay alguien que falla, nunca están todos contentos.
8 de diciembre
Es la era de María, María Madre de la Iglesia... ¿Saben ustedes lo que significa un raudal de vida sobrenatural? Ella ha dado vida sobrenatural y convive entre nosotros.
9 de diciembre
Hay que darle la responsabilidad a cada persona de lo que le corresponde, porque la gente cree que por ir a la Misa los domingos ya está salvada su alma, ya está todo hecho. No es así, son obras, son cosas de verdad... hasta que no lleguemos a ese conocimiento vamos a recibir golpes por aquí, golpes por allá.
10 de diciembre
Debemos estar siempre bien vestidos y limpios de cuerpo y espíritu.
11 de diciembre
La plenitud de una vida espiritual es el amor de Dios que nos identifica con Él... para identificarnos con Él nos entrega la esencia suya.
12 de diciembre
Mi estabilidad consiste en que mi mente esté abierta a la gracia pudiendo discernir lo que Dios quiera de mí, pudiendo caminar por senderos verdes esperanza con el sol de justicia y con una luna llena y abierta a la gracia por siempre.
13 de diciembre
Los decretos de Dios son su propia sabiduría que eternizan el amor de los que se aman.
14 de diciembre
Tenemos que invocar el don del consejo y el don del entendimiento para entender realmente qué es lo que Dios quiere de nosotros y a dónde nos quiere.
15 de diciembre
Quien eleva su plegaria al Señor y une sus manos para pedir misericordia, reconstituye su haber valorizando la herencia que se le ha entregado por los frutos que ha recogido.
16 de diciembre
Debemos vivir el Evangelio y llevarlo de una parte a otra.
17 de diciembre
Hemos venido aquí para vivir el Evangelio, el Evangelio nos ilustra, nos enseña a ser mejores en la vida, nos da el toque, la señal, la preparación para afianzarnos en esa fe en esa Iglesia Madre.
18 de diciembre
Los padres tenemos que tener carácter… mucho amor a los hijos, pero carácter al mismo tiempo para que el hijo no tome el camino que lo lleve al mal. Hay que ayudarlos con nuestra presencia. No los dejemos solos. Hay que seguirlos y controlarlos para que así esos hijos crezcan como crecen las plantas reverdeciendo y haya muchas flores para ofrecer a María Madre con su Hijo Jesús en el Padre por el Espíritu Santo, gloria de la Santísima Trinidad.
19 de diciembre
Somos familia de Dios, vidas formadas por ese Dios, Dios que vive y palpita en nuestras almas, que toca nuestras mentes con su luz, con el Espíritu Santo, y nos recrean en un ambiente suave, cálido, vibrando de ternura y muchísimo amor.
20 de diciembre
Nuestra familia es un testimonio de bienaventuranzas de un futuro mejor para la vida de los que vienen detrás.
21 de diciembre
Las guerras cuales fueren se detienen con la oración, con nuestras buenas acciones, con nuestra vida ofreciéndola al Señor para la gloria suya y el bien de la humanidad entera.
22 de diciembre
Durante el día ofrecer una florecita de humildad, un acto de amor.
23 de diciembre
¡Qué hermosa es nuestra Iglesia! ¡Qué grande es la obra de nuestra Madre, la Iglesia! Amemos a esa Iglesia, yo les pido que la amemos porque es lo más grande que tenemos... ¡Cuánto nos da esa Iglesia! ¿Qué le damos nosotros? Tenemos que darle mucho más.
24 de diciembre
El Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo será mi alimento por siempre.
25 de diciembre
Cuando recibimos al Señor nos sentimos realmente que estamos conviviendo con toda la humanidad: con los tristes, con los enfermos, con los niños inocentes, con los ancianos, con nuestros parientes; estamos todos unidos.
26 de diciembre
Yo voy a morir de pie y firme como los soldados.
27 de diciembre
Seamos como niños inocentes que no sabemos nada, dejémonos llevar de la corriente divina. Esa corriente te va llevando, te va ayudando y te va dando la fuerza, el poder y la gracia. No el poder que yo consiga esto... no me interesa conseguir nada, lo que me interesa es cumplir con mis obligaciones de acuerdo a la voluntad de Dios... donde me quiera, para lo que me quiera con mucha paciencia y con mucha generosidad.
28 de diciembre
La comunidad religiosa es la prenda más preciosa de Jesús porque cristaliza las obras y va enseñando a todas sus hijas e hijos a caminar mejor, les ayuda a caminar mejor por la vida reajustando y confirmando la fe vivida de cada día.
29 de diciembre
Dios no nos pide tanto, nos pide pequeñas pinceladas de amor y eso es lo que tenemos que dar, no las grandes oratorias ni las grandes cosas, allá muy alto, no, no... son pequeñas cositas. Mi vida es de pequeñas cosas, no quiero nada grande, me gustan las cosas normales que vayan llegando poco a poco.
30 de diciembre
En la fuente divina donde Jesús nos espera a todos... allí, en esa fuente vamos a tomar de esa agua bendita, vamos a bañarnos, a purificarnos, a enmendarnos de nuestros pecados y tibieza.
31 de diciembre
No estamos exentos de los errores que se cometen y tenemos que perdonar.