ESPINA BIFIDA: LA SANACION DE RYAN.
ES UN VERDADERO MILAGRO


Una historia inspiradora es la de Ryan Hulick quien nació el 2 de octubre de 1992 en Middletown, Nueva York, con espina bífida. La malformación del bebé incluyó una apertura, es decir, la base de la espina sin piel para recubrirla.

La espina bífida no fue detectada por el sonograma normal. Hoy en día, se considera que los bajos niveles de ácido fólico en la madre del bebé producen esta enfermedad. Ryan sufría la más severa de los tres tipos de espina bífida. Todo su cuerpo, debajo de la base de la espina, estaba afectado; sin embargo, como algo inusual, él podía mover sus piernas.

El estado de Ryan en el primer día de vida, era tan peligroso que sus padres Pat y Casey, ambos maestros, se vieron obligados a llevarlo por avión al Centro Médico del Condado en Valhalla, Nueva York, para ser operado de emergencia con el propósito de proteger y reparar su médula espinal.

La cirugía ameritó una laminectomía; todo salió bien, pero en las siguientes 24 horas Ryan presentaba síntomas de hidrocefalia. Era la segunda parte de una horrible suerte dentro de sus tres días de vida, ya que sólo el cinco por ciento de los pacientes con espina bífida desarrollan esta complicación.

Al día siguiente su cuerpecito estaba de nuevo acostado sobre el quirófano para hacerle un procedimiento llamado ventriculostomía en el cual trepanan el cráneo para liberar el exceso de líquido que retorna de la columna al cerebro.

Después de una semana Ryan se operó por tercera vez para que los cirujanos le instalaran una válvula con forma de espagueti en su abdomen para liberar el exceso de líquido. A las dos semanas la válvula comenzó a funcionar mal; Ryan lloraba inconsolablemente. Enfrentó otra cirugía. Ello dio como resultado cuatro operaciones en el primer mes de su vida.

El padre de Ryan, Casey Hulick, escribe:

"Después de tres meses el área detrás de su oreja, donde se había colocado la válvula estaba tan inflamada que parecía una pelota de fútbol. Había una tormenta con granizo y estábamos aterrorizados, temíamos no poder llegar al hospital a tiempo. Después, el cirujano nos hizo saber que si nos hubiésemos tardado un minuto más, Ryan hubiese sufrido daños cerebrales.

Pat sentía que ella había hecho algo malo. Estaba terriblemente deprimida. Habíamos oído hablar de Betania, de que miles de personas habían sido sanadas milagrosamente, así que el 12 de agosto de 1993 fuimos a Betania.

Al día siguiente conocimos a la Sra. María Esperanza Medrano de Bianchini, la vidente de Betania, la única persona a quien la Virgen Santísima le habla en las apariciones. Ella rezó con Pat en su casa, en las colinas de Caracas y le dijo que Jesús sanaría a Ryan si era la voluntad de Dios.

Ella nos aconsejó que debíamos resignarnos a la voluntad de Dios para con nuestras vidas, y nos hizo entender que muchas veces estabamos llamados a sufrir. Ella le dijo a Pat que toda la familia debía seguir rezando por la sanación de Ryan.

Al día siguiente, estando en Betania tanto Pat como yo vimos dos apariciones de la Santísima Virgen. Cientos de personas también la vieron, y vimos una imagen de Jesús derramando lágrimas de sangre.

Después de un mes, a mediados de septiembre, llevamos a Ryan y a nuestro otro hijo, Evan, a conocer a la Sra. María Esperanza cuando ella se encontraba de viaje en los EE.UU. Rezamos con ella en la recepción del Hotel Sheraton en Lowell, Massachusetts. Ella entró en éxtasis y tocó la región sacra de la columna de Pat; y dijo: "Aquí. Este es el lugar", indicando dónde estaba localizada la lesión de Ryan. Nos dijo que podía sentir cómo se enderezaba su columna y afirmó: "Su hijo está siendo sanado y la sanación será en tres partes. La primera parte de esa sanación está ocurriendo en este momento."

Pat bajó los niños a la recepción del Hotel para que rezasen con la Sra. María Esperanza. Ella nos dijo que podía sentir la gracia de Jesús sanando a Ryan. Una semana y media después el terapista notó que la espina dorsal de Ryan se había enderezado y que el tono muscular de sus piernas que antes era considerablemente bajo, ahora, estaba en niveles normales.

Tres días después, varios doctores de la Clínica de la Espina Bífida del Centro Médico del Condado de Westchester en Valhalla, Nueva York, estaban impresionados y complacidos al ver el estado de Ryan, especialmente por la reacción positiva alrededor de su válvula.

En primavera, abril de 1994, de nuevo llevamos a Ryan y a Evan a ver a la Sra. María Esperanza, esta vez al Hotel Sheraton de Valley Forge. La Sra. María Esperanza rezó con Ryan y nos dijo que había recibido la segunda sanación que había predicho.

Al día siguiente, el terapista notó lo que él denominó "un salto anormal" en el estado de Ryan comparándolo con la semana anterior. Le pedimos al neurólogo que comparara sus evaluaciones con aquéllas de hacía seis meses. Todos podíamos ver que los cambios eran extraordinarios dado que las neuronas no se regeneran.

Luego, en agosto, volvimos a Betania. Esta vez llevamos a Ryan. La Sra. María Esperanza rezó con él y nos aseguró que estaba ocurriendo la tercera parte de la sanación. En el autobús a Caracas, Ryan se paró sobre las piernas de Pat, riéndose eufóricamente durante 15 minutos sin parar. Las personas sentadas cerca de nosotros pensaban que el niño estaba experimentando cierta visión espiritual. En el autobús, rotaba sus tobillos como nunca lo había hecho antes. A la mañana siguiente, por primera vez en su vida, caminó de puntillas en sus zapatos de goma.

Cuando llegamos a casa, subió desbocadamente por las escaleras y brincaba feliz en su cuna. El terapista notó sus tobillos derechos al ponerse de pie, en vez de volteados hacia adentro como antes. También notó un incremento en la fuerza de su cuerpo. Los doctores de Ryan dijeron que el niño había superado sus expectativas.

Ryan entró al Colegio "Brookside" en Cottekill, Nueva York, asiste tres veces a la semana y recibe terapia física, terapia ocupacional, terapia de lenguaje, además de su trabajo en el colegio.

En octubre en el Centro Médico del Condado de Westchester, el neurocirujano, el ortopedista, el urólogo y el siquiatra estaban asombrados al ver a Ryan caminando por los pasillos. Todos estaban extremadamente complacidos por su rápida mejoría.

En diciembre de 1994, a Ryan se le efectuó la prueba flujo urinario en el Centro Médico del Condado de Westchester donde el técnico reportó que su vejiga se comportaba como la de un niño de su edad. También le hicieron la MRI, una Imagen de Resonancia Magnética, y el neurocirujano reportó que Ryan se veía estable y que ningún problema nuevo había surgido."

Marilyn Baeckelandt, consejera matrimonial y familiar en el Hospital "Rainbow", en Park Ridge, Illinois, escribió:

"Queridos Casey y Pat:

Yo les prometí que escribiría mis observaciones de Ryan antes y después de que visitara a la Sra. María Esperanza:

Pat, la primera vez que lo vi en tus brazos, él estaba allí plácido, sin moverse, sus ojos no se concentraban en ningún objeto, parecía un bebé retardado. Yo me sorprendí cuando me dijiste que tenía 23 meses de edad. Se comportaba como un bebé de 6 ó 7 meses de edad.

Después de que regresaste de visitar a la Sra. María Esperanza, el cambio en Ryan fue asombroso: sus ojos se concentraban en cualquier persona que le hablase; Pat, él brincaba en tus piernas, se reía, trataba de hablar, comportándose como un niño de 23 meses de edad, de manera NORMAL. El aplaudía con sus manos y repetía gestos que otros pasajeros del autobús le enseñaban. Era como que si ante nuestros ojos, estuviese pasando por todas las etapas de desarrollo que hay entre los 6 y 23 meses de edad. Estaba completamente fascinada y asombrada ante su cambio tan drástico.

Generalmente, un niño después de estar todo el día en un coche, entre tanta gente, está cansado, de mal humor, quejón y lloriqueando. Ryan estaba encantador. Era como si quería mostrar a todos su nueva fuerza muscular, además de hacerlo angelicalmente, como si acabase de despertar de una siesta, fresco y listo para jugar.

Nunca olvidaré el cambio drástico de Ryan. También sentí que paz y bondad los rodeaba."

Marilyn